¿Puede el juez condenar sin pruebas que acrediten la acusación?
En el sistema penal acusatorio, la teoría de acusación delimita el marco fáctico de decisión judicial, por lo que el órgano jurisdiccional debe resolver conforme a las modalidades de intervención precisadas por el Ministerio Público. Tratándose del delito de delincuencia organizada, la modalidad atribuida –integrar, dirigir, administrar o supervisar– constituye un elemento esencial que debe acreditarse conforme a la hipótesis acusatoria. El juzgador no puede apartarse ni suplir deficiencias probatorias; debe verificar que las pruebas correspondan con la imputación concreta. De lo contrario, se vulneran principios constitucionales como congruencia, acusación, presunción de inocencia, imparcialidad judicial y defensa adecuada.