La Carga de la Prueba en Responsabilidad en Seguridad de Establecimientos Comerciales
Los establecimientos comerciales tienen la obligación legal de adoptar medidas de seguridad razonables y adecuadas para garantizar la integridad de sus consumidores, un deber fundamentado en la Ley Federal de Protección al Consumidor y el principio de diligencia profesional. En caso de un hecho dañoso dentro de sus instalaciones, la carga de la prueba se invierte: corresponde al comercio demostrar que sus protocolos de seguridad eran idóneos y eficaces para prevenir el riesgo, a fin de excluir o modular su responsabilidad civil. Este criterio se ejemplifica con la condena de un supermercado por los daños ocurridos durante un robo, donde se determinó que la simple existencia de seguridad no fue suficiente para probar su debida diligencia.