Protocolo para emplazar a la víctima en el amparo

La Primera Sala de la SCJN estableció el protocolo obligatorio para emplazar a la víctima del delito como tercera interesada en el juicio de amparo. El criterio, que resuelve una contradicción de tribunales, prioriza los derechos constitucionales de la víctima. Ordena que el emplazamiento debe intentarse primero de manera personal y directa con ella, agotando todos los medios para localizarla. Solo si esto resulta imposible, se podrá notificar por conducto de su asesora jurídica, debiendo acreditarse previamente que esta fue designada formalmente en el procedimiento penal. Esta doctrina garantiza el derecho de defensa y acceso a la justicia de la víctima dentro del amparo.

¿Qué es la Transacción?

La transacción es un contrato mediante el cual las partes de un litigio o potencial litigio ponen fin a una controversia mediante concesiones recíprocas. Como acto de autocomposición, evita o termina un proceso judicial, generando efectos de cosa juzgada que impiden futuras demandas por los mismos derechos. Para su validez, requiere capacidad de las partes, consentimiento libre de vicios, un objeto lícito y que verse sobre derechos inciertos. Sus principales ventajas incluyen la celeridad, el ahorro de costos y el control que las partes ejercen sobre el resultado final.

Responsabilidad médica en Puebla

El Tercer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito determinó que la agravante de responsabilidad técnica (artículos 243 y 244 del Código Penal de Puebla) no aplica a médicos en casos de responsabilidad profesional. El fallo surgió tras un caso donde un médico fue acusado de lesiones culposas por una atención postoperatoria inadecuada. El Tribunal señaló que, al existir un artículo específico (239) para médicos, no cabe aplicar una norma genérica. Esta decisión refuerza el principio de especialidad normativa, evitando dobles regulaciones y garantizando mayor certeza jurídica. El criterio es clave para defensas legales, ya que limita la imputación penal de médicos a lo establecido en su régimen especial, excluyendo agravantes no previstas para su profesión.

Prisión preventiva y robo de infante

El delito de robo de infante en Puebla no está considerado dentro de los supuestos que ameritan prisión preventiva oficiosa, según un fallo del Tercer Tribunal Colegiado del Sexto Circuito. El caso analizado involucró la reclasificación de un delito inicialmente tipificado como secuestro agravado (que sí obliga a prisión preventiva oficiosa) por robo de infante (artículo 304 del Código Penal de Puebla). El Tribunal determinó que este último no es una modalidad de secuestro y, por tanto, no aplica la medida cautelar automática, ya que el artículo 19 constitucional establece un catálogo cerrado de delitos graves. Este criterio refuerza el principio de legalidad, evitando la extensión arbitraria de la prisión preventiva.

Individualización de sanciones en MX

El Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito determinó que, aunque la víctima de un delito puede promover amparo directo contra una sentencia definitiva, su derecho a impugnar el quantum de la pena es limitado. Solo procede cuando hay: 1) error en la aplicación de la ley penal, 2) cálculo incorrecto de los marcos de punibilidad, o 3) valoración equivocada de factores benéficos. Fuera de estos supuestos, la individualización de sanciones es facultad exclusiva del juez, conforme al artículo 21 constitucional. Este criterio aclara que, si bien las víctimas tienen derechos procesales, no pueden exigir una pena específica basada en expectativas personales, sino solo impugnar aspectos formales o legales.